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556 Palabras

Luego de lo que me pareció mucha palabrería sin sentido que realmente me aburrió y casi me quedé dormida, me subieron al estrado. —Alce la mano derecha y la izquierda póngala en la biblia ¿Jura decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad? —dijo un sujeto. Eso era estúpido, ¿Quién podía afirmar que luego de ese juramento las personas no mentían? —Lo juro —me vi obligada a decir. Un hombre atractivo en un traje perfectamente de etiqueta fue el primero en comenzar, me hizo exactamente las mismas preguntas que me había hecho Boris, y respondí igual que le respondí a Boris, ya no me parecía tan lindo, tal vez porque ya estaba harta de estar en este lugar. —La señorita Nerve —dijo para todos—, afirma no haber estado en la casa de Pedro Estrolo, ni en la casa de Abby Deluca los d

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