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1521 Palabras

Cuando voltee, lo único que logré visualizar era la casa del señor Donald, así que no tuve más opción que volver. Ahora entendía por qué el Mimo no me quería dejar ir, todo había sido por una trágica historia de celos y confusión, una bruja psicópata que no le gustaba el rechazo. Respiré profundo y abrí la puerta que se había quedado abierta, Bronce sabía que no podía irme, él… estaba muerto.  Lo primero que vi fue a Dudy, estaba sentada en el sillón de madera con una mirada más que desconcertada en su rostro, me preguntaba si yo también me veía así de aterrorizada. Susi, el señor Donald, Bronce y la señora Brenda estaban también sentados, como si me estuvieran esperando, el c*****r ya no estaba.  —Sé que la leyenda no es real —dije a Bronce cerrando la puerta a mis espaldas porque no sa

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