24

1691 Palabras

Comenzó a alzarme, mis pies se movieron en el aire y tosí intentando respirar pero era inútil; me estaba estrangulando. Cuando mi vista comenzó a ponerse borrosa, él soltó su agarre y caí en el suelo dolorosamente, mi muslo y mi hombro había recibido todo el golpe.  —Déjame en paz, Dafne, por favor —sollocé—, solamente déjame en paz…  El Mimo hizo una mueca triste y usó sus manos para simular lágrimas, seguidamente me señaló y luego negó con la cabeza desaprobatoriamente, ¿Qué se suponía que significaba su mímica? ¿Que no podía llorar?  —¡Habla! —grité, pero de súbito el Mimo soltó un bufido y su rostro se volvió severo. Mierda, lo había hecho enojar otra vez.  Se inclinó hacia mí, me sentía como un pequeño gusano ante un águila, mi quijada tembló al igual que todo mi cuerpo y no podía

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR