—Cassie… —murmuró Bronce levantándose, yo corrí a la puerta y la intenté abrir descubriendo que estaba cerrada. —¡No te acerques! —grité cuando vi que caminaba hacia mí. Bronce pareció herido y se detuvo, su mirada reflejando demasiada tristeza. —Las llaves están colgadas al lado —dijo—, pero Cassie, no podrás salir de aquí… No quería escucharlo, él estaba muerto, nunca cumplió la leyenda, todos su entorno, por Dios, su padre, madre, y hermana adoptivos estaban muertos también, por eso estaban juntos. Tomé la llave colgada de clavo que estaba al lado de la puerta y resbaló de mis manos un par de veces, la logré meter y abrí el picaporte para salir a la niebla absoluta. Corrí lo más rápido que pude, las lágrimas seguían saliendo sin control, ¿Cómo es que esto podía existir?, todo es

