BRONCE Desde que entró al bar no pude dejar de observarla, primero creí que era una cruel jugada de mi mente como siempre me sucedía, pero después de acercarme, observaba la viva imagen de Cassie, tal vez Nove era un poco más niña y sus ojos grises la hacían ver más curiosa. Era imposible que alguien pudiera parecerse tanto a Cassie. —Déjame adivinar —dije— ¿Naciste en noviembre? Ella alzó una ceja pareciendo entretenida. —Vaya—dijo con un eje de ironía— ¿lo dedujiste tú solo? Casi abrí la boca sorprendido, pero preferí permanecer impasible, se podía parecer físicamente a Cassie, pero era sin duda más odiosa e impertinente. ¿Acaso sería su hija? Habían pasado casi 17 años, era posible, ¿Quién sería su padre? — ¿Cómo se llama tu mamá? —pregunté con curiosidad. Nove alzó ambas ceja

