NOVE — ¿Nove? —dijo mi tía Cloe completamente sorprendida, tenía un estetoscopio alrededor de su cuello y su pulcra bata de doctora—, ¿Qué haces aquí? Yo también me preguntaba lo mismo. —Hace un momento estaba en Monvi y de alguna manera aparecí aquí —admití la verdad—, había un papel en aquella camilla y este cuchillo... Me agaché tomándolo en mis manos, recordando lo que había leído del caso de la sociópata mimo, donde mi madre decía que si no cumplía los sueños que El Mimo le mandaba a hacer, ella moriría. Ahora sabía que me tocaba decidir, si prefería matar a mi tía o morir yo. — ¿Nove? —Mi tía tocó mi hombro, alcé la vista levantándome, ella parecía realmente preocupada— ¿Acaso dijiste Monvi? Afirmé con la cabeza lentamente, su expresión era una mezcla entre la incredulidad y l

