NOVE —Hay algo que no comprendo —dije confusa evitando mirar su rostro tan cerca del mío—, yo no la maté, ella simplemente cayó en el suelo muerta, frente a mí... ¿Cómo es que desperté si según lo que acabas decir, El Mimo no me iba a dejar despertar? Bronce se detuvo y me dejó con delicadeza en el suelo mientras sacaba las llaves de su bolsillo, miré a mí alrededor, estábamos un poco alejados del pueblo, pero j***r, miré la enorme casa a dónde íbamos a entrar, parecía ser un castillo antiguo o algo así. —Tal vez la mataste y no te acuerdas —dijo Bronce abriendo la puerta, entré cojeando un poco observando deslumbrante la alfombra en el suelo, los muebles de madera y las cabezas disecadas en las paredes, a lo mejor alguna vez esto fue un castillo. — ¿Cómo la voy a matar y no me voy a a

