Tan pronto como Rhys cerró la puerta del departamento tipo estudio, se preguntó a sí mismo qué es lo que suponía que estaba haciendo. Ese no era el lugar adecuado al cual debería de llevar al príncipe heredero, considerando la clase de lugares a los cuales Caspian estaba acostumbrado a estar. Inseguro, el humano observó al alfa dominante esperando encontrar una expresión con desagrado, pero aquel tono verde oliva parecía estar fijos solamente en Rhys, sin registrar absolutamente nada que estuviera a su alrededor que no fuera él. —Ven por aquí —invitó. Como una de sus manos seguían unidas, Rhys cruzó la sala y le llevó hasta el único sofá largo que poseía, justo frente a una pequeña mesa, la cual tenía también una televisión mediana desconectada. Tomando asiento, el humano contempló al p

