Volver a su común vida cotidiana estaba resultado mucho más difícil de lo que Rhys había esperado que fuera. Y no se trataba de algo como que en ese tiempo que pasó en la isla Wolf Heart se acostumbró a todos los lujos y comodidades que le proporcionaron al fingir ser un príncipe, no. Lo que estaba resultando realmente difícil y doloroso, era lidiar con ese vacío dolor en su pecho e infinita tristeza que surgió tan pronto como dejó a Caspian, y le persiguió incluso tras llegar a la ciudad. Y no importaba cuántos días habían transcurrido desde que había vuelto, aquella dolorosa sensación y opresión le seguía con cada día que se levantaba de la cama. El tener su corazón roto producto de sus propias decisiones, era lo que más se le estaba dificultando a Rhys en ese instante. Ni siquiera el

