Sergei, encontrándose entre la espada y la pared y sin saber que más hacer , decidió esa noche hacer una videollamada con Cam, quien estaba a punto de dar a luz ya. La imagen de su amiga embarazada apareció en la pantalla, y Sergei no pudo evitar hacer un comentario bromista.
— Parece que estás a punto de explotar, Cam...
Ella, con una sonrisa cansada, le respondió desde la comodidad de su cama.
— Mi compañero no me deja salir de aquí, así que explotaré en casa según parece...— dijo y alzó una de sus cejas. El sujeto en cuestión gritó desde la cocina que no hablaran más de él desde la lejanía, pues había salido de la habitación para darles mayor privacidad.
Sergei, riendo, dijo:
— Podría ser peor — recordando lo mucho que le costó a Cam estar con John. Y lo atractivo que era el puma.
Cam, con un tono sarcástico, le explicó que su marido se había vuelto extremadamente protector a límites inimaginables.
— Si no fuera por él, te recibiría en casa. De hecho estoy en su casa de soltero ¿puedes creerlo? Mi hija con mi madre están en la casa de junto. Te juro que si no fuera un felino creería que es un puto pájaro haciendo un nido...
— Eso también lo escuché — gritó John y ella rio con los ojos cargados de amor.
Sergei, con una risa resignada, respondió:
— Nunca pensé en tener cachorros, pero entiendo lo que es ser un Changer, así que en este punto estoy con John — y en el fondo y para su sorpresa una punzada de envidia lo invadió por pensar en eso, cachorros una palabra que no pensó que estaría dentro de su vocabulario jamás.
Cam suspiró.
— Honestamente no deseo hablar de cachorros... Ya tengo bastante con los que hay gruñendo en mi cabeza y ocupando la mitad de este cuerpo dantezco, así que por favor, hablemos de otra cosa...
Sergei, compungido, admitió algo que hizo que los cachorros gemelos de Cam patearan dentro de su panza, que la joven mujer abrazó con sus manos en respuesta.
— Te llamé por... algo relacionado a mí con Rubí — murmuró en un tono bajísimo que ella llegó a escuchar, de hecho Cam, sorprendida, abrió los ojos con expresión de asombro. Como dos platos.
— ¿Rubí? ¿Es una broma no? ¿El día de los inocentes es hoy? ¿Desde cuándo te interesa Rubí??? — dijo sonriendo con incredulidad.
Sergei, encogiéndose de hombros, respondió:
— No sé. Es complicado— admitió el ruso y para sorpresa de la mujer humana se puso colorado.
— Oh...Ok, entiendo, así de "complicado"... pero ¿cómo? ¿cuándo? Yo pensé que tú...ya sabes...— dijo haciendo un gesto con la mano con un gesto elocuente.
— Oh no...nunca llegamos a eso... fueron...mamaditas solamente...
— ¿Mamad...— Cam no pudo seguir porque estalló en carcajadas, rio tanto que su compañero y esposo se asomó para ver qué pasaba pero ella lo echó con un gesto de su mano hasta que se calmó —. Ay Sergei... hacía mucho que no me reía así — dijo secándose las lágrimas.
— Si... muy gracioso...te juro maldigo el día en que la trajiste contigo ...
— Oh no no, yo jamás te obligué a darle de beber tu propia sangre, no señor
Sergei, con un suspiro, confesó:
— Tienes razón , es que se veía tan...desprotegida... Cómo pasó de parecer un ave sin su plumaje a ser una maldita depredadora que lo único que quiere es...
— ¿Beber tu leche mezclada con sangre? — preguntó Cam aún riendo —.Tengo dudas acerca de cómo funciona eso...
— Basta Cam... honestamente no sé cómo lidiar con esto...necesito una amiga...— dijo con reproche y ella le hizo un mohín en respuesta.
— Si estuviera allí te abrazaría...
— Y seguramente ella te destrozaría, está tan posesiva como tu gato...— respondió en referencia a John.
— Si no han... ya sabes, "concretado" el acto s****l no puede ser tan grave...— susurró ella pensativa.
Sergei, tragó saliva y dijo finalmente lo que no quería admitir:
— Ella se ha vuelto muy apegada a mí, de forma casi obsesiva...— murmuró y luego suspiró y dijo casi con temor —. Cree que estamos "destinados"
La cara de asombro de Cam se mantuvo mientras absorbía la información.
— ¿Y tú qué crees, Sergei?
Él, mirando a la pantalla con seriedad, respondió:
— A mí me gustan los hombres...ya sabes...
Cam, con una expresión de asombro y comprensión, le dijo:
— Esto es un enredo, Sergei. ¿Cómo has llegado a meterte en algo así? Y justo con Rubí, si sabes cómo es ella Ser...vamos...
Sergei, encogiéndose de hombros, admitió:
— No lo sé, Cam. A veces las cosas simplemente suceden. Pero estoy tratando de lidiar con ello de la mejor manera posible. Solo...no sé, necesitaba hablarlo con alguien, te extraño...— 'y extraño cuando andabas por aquí y no tenía que andar escondiéndome de Rubí ' pensó aunque no lo dijo, él.
Cam, comprensiva, le ofreció palabras de apoyo:
— Yo también te quiero y te extraño tonto, y siempre podrás contar conmigo. Solo que tú y Rubí, confieso que he llegado a creer que la odiabas, no sé, es muy extraño...— "es sexo" le dijo la voz de su marido telepáticamente en su cabeza.
"No seas entrometido"
"Eso no quita el hecho de que tenga razón y lo sabes. No se le da de beber durante tanto tiempo, a un vampiro, sangre...eso crea un apego, ellos liberan una sustancia que produce placer como un orgasmo, no veo ilógico que haya pasado algo más que solo una 'mordidita' para succionar su tipo sanguíneo" dijo John, que sabía de Rubí porque Cam le había contado de su vida en la mansión de Sergei.
"¿Y tú crees que eso podría hacer que se emparejen?"
"No lo sé, no soy un murciélago albino, pero no lo descartaría bebé"
— Lo sé, Cam. Estoy tratando de manejarlo. Gracias por estar ahí, incluso en la distancia. Extraño nuestras charlas...— le respondió Sergei volviendo su atención a su conversación.
— Oh cariño yo siempre estaré aquí para ti, eres como un hermano y lo sabes... Y lamento lo de Rubí pero no sé... O sea, sí se ha comportado conmigo como una perra pero ambos sabemos que carga heridas de un pasado un tanto extraño del que nunca quiso hablarnos. Y quizá, no sé, ¿no crees que pueda haber una posibilidad de que tenga razón, de qué quizá sean compañeros?
Dijo Cam y se hizo un silencio al otro lado de la línea antes de que él pronunciara:
— Antes muerto