Rin No me siento nada bien, estoy desorientada y mi pecho duele mucho, quizás este dolor es gracias a la mirada del hombre que amo. Nunca jugaría con él, no con la persona que más me hizo feliz, la única que ha logrado que dude sobre mis decisiones, Sesshomaru es el hombre al cual amo. Llevo una mano a mi vientre, me encuentro muy desorientada, todo lo que escucho son gritos que no puedo enfocar, estoy más concentrada tratando de no desmayarme y vomitar. Este bebé es igual al padre. Controlo las nauseas, pero de verdad que necesito irme de aquí, quiero dormir, quiero dejar de sentir este dolor en mi pecho que solo se eleva a cada puto segundo. Jadeo un poco, pero entonces siento su tacto. Conocería ese tacto donde sea, la mano de Sesshomaru acuna mi rostro y me hace lavantar la cabeza,

