Kagome Camino a paso seguro hasta la habitación donde ordené que instalaran a Rin. Suspiro y abro la puerta, no me extraña encontrar la habitación hecha un asco ya Rin envuelta entre las sábanas. La veo dormir y me soy cuenta de las ojeras que mantiene. Me acerco y suspiro masajeando mi cuello, me duele todo el cuerpo, pero me siento satisfecha, Inuyasha me complqcio muy bien anoche. El cabello de Rin es un nido de pájaros, aún es temprano para despertarla, por eso opto por acomodarme a su lado y descansar un poco. Mi sueño no dura mucho porque unos sollozos me despiertan y luego escucho a Rin vomitar. Me levanto y miro el baño que esta abierto ya Rin vomitando. Me acerco y acaricio su espalda mientras ella vomita y las lágrimas caen de sus ojos. Cuando termina ella entra a la ducha y

