Capítulo 19: Infiltradas.

1069 Palabras
Amelia le cuenta su plan de infiltrarse juntas a Camila con el próximo camión que pase. Esta entiende y ambas se quedan cerca de donde pasan los camiones escondidas a esperar que pasara uno. Siempre y cuándo con el cuidado de no despistarse por si un zombi aparece a su espalda de momento. Ellas luego de un buen rato esperando su oportunidad lograron su objetivo. El camión se detuvo en lo que habrían las puertas y ambas aprovecharon tratando de no hacer nada de ruido. Comenzando a dar pasos sigilosamente, a meterse con mucho cuidado debajo del camión, sujetándose por debajo. Sus enemigos no las notaron, ya abiertas las puertas el camión se adentro y se parqueó. Los hombres que estaban en el camión salieron con sus armas para caminar a otro lado. Esperaron a perderlos de vista para bajarse y salir de debajo del camión mirando hacia los lados que no hubiera nadie más. Fueron a caminar por los pasillos de ese lugar a mirar si por algún lado estaba Kaler. Era como buscar a un ratón en su inmensa cueva. Camila: ¿Y cómo es esa tal Kaler a la cual buscamos? - dice en voz algo baja. Amelia: Shh... - la empuja hacia atrás un poco en lo que pasan algunos hombres algo cerca sin darse cuanta de la presencia de ellas. Ya luego de que se alejaran Amelia da un pequeño suspiro - Es una mujer muy mala, por su culpa este mundo cambio y paso todo esto. O eso pienso por lo que he visto y oído, solo busquémosla juntas, no te me pierdas de vista. ¿Ok? - menciona en susurros. Camila: Ok... - Ambas siguen por pasillos y no encuentran ni una sola pista o prueba de que Kaler se encontrará allí. En un momento alguien de sus enemigos las ve de lejos y dispará con su arma. Akira rápido de cubrió con su escudo invisible a su alrededor. Ella toma de la mano a Camila y corren hacia una habitación. Se encuentran con más enemigos por la otra puerta de la habitación. Se detienen por un momento al ver que entraban más enemigos por ambas puertas. Por donde habían entrado y por la otra puerta de salida. Las puertas se cierran y están rodeadas. Todos les apuntan con sus armas. Ambas se miran y ven los puntos rojos en sus cuerpos. De entre todos sus enemigos sale una persona sonriendo. Nadir: ¡JA JA! Vaya, mira quien es. Me extrañaste? -. Amelia: No, solo no quería volver a toparme con tu cara de payaso - frunce el seño. Nadir: ¿Pero, por qué?, si soy muy amistoso. Oh... ya recordé, ahora ya no seré amistoso contigo porque nos decepcionaste - pone cara de tristeza - tal vez porque ya presentía que eras una mala espina para el grupo. Sino fuera por ti, estuviéramos Carlos, los demás y yo aún con todos, como la gente que estaba de inocentes en el refugio de la Academia. Y sabes, lamentablemente hoy verás mi cara por un largo rato. Solo una cosa salió bueno de que destrozarás todo, ahora soy capitán de todos ellos. Y ya que ahora soy el capitán quizás - mirada fija, serio - no me verás más, por no durar mucho viva - suelta una carcajada. Amelia: Dejate de habladurías y dime a dónde fue Kaler -. Nadir: Oh... así no se le habla a el nuevo capitán - hace unos sonidos con su boca y con el dedo dice que no - Pero ya te enseñaré como se me trata. Además gracias a que la jefa hizo estudiarlos a ustedes los especiales y sacarles sangre para "hacer una cura" no asegurarnos de tener discreción y armas especiales para poder destruirlos si hubieran llegado a traicionarnos o hubieran perdido el control -. Amelia al oír esto siente algo de miedo, pero, no decide retroceder ni rendirse. Aún con su postura para atacar. Nadir: Por tu cara puedo ver la valentía y el miedo también. Verás está habitación esta hecha para que no te sirvan ni tu fuerza máxima, ni el escudo ese invisible. Te sugiero rendirte si no quieres salir herida o si tanto te importa la niña - señala a Camila. Amelia la mira y luego baja sus manos para rendirse con una cara de tristeza. Nadir: Muy bien así me gusta - sus hombres caminan hacia ellas y les amarran las manos. A Amelia con unas esposas de hierro y a Camila con una soga. A Camila la van llevando afuera de la habitación. Amelia: ¡Camila! No... ¿A dónde se la llevan? - casi se le caen lágrimas pero aguanta para no mostrar debilidad ante sus enemigos. Nadir: A un lugar donde no sufrirá mucho. Por ahora, solo si no haces nada estúpido - se va caminando con sus hombres hacia afuera. salen por las puertas dejándola encerrada. Amelia: No... - pensando que ya todo estaba perdido y que no logrará ni salvar a sus amigos. Ya allí arrodillada en el piso, baja su cabeza y le salen las lágrimas. Luego de un buen rato Nadir entra por la una de las puertas y Amelia lo mira. Amelia: Nadir... ¿Qué es lo que quieres de mí? - Nadir no responde y se queda quieto por un momento frente a ella mirándola con seriedad. Y su semblante sombrío. Nadir: Solo quiero una cosa... - Aprovechando su oportunidad de que ella no podía hacer nada para defenderse. Comienza a golpearla con sus pies y manos fuertemente, de una manera brutal. Hasta que está cae al suelo quejándose de dolor. Botando un poco de sangre por la nariz y boca por los golpes. Por un momento él para de darle golpes, ella tose un poco y él al verla se ríe sádicamente. Luego la sigue golpeando cada vez más. Le daba satisfacción verla sufrir así. Pero uno de sus hombres entra rápidamente a advertirle. - ¡Señor pare la matará! No la queremos muerta tan pronto - Nadir para de golpearla y camina hacia el hombre sin mirarlo. Nadir: Tienes razón... - le dispara a el hombre en el hombro causándole mucho dolor - A la próxima me lo adviertes en la puerta, no adentro de su jaula - mira a Amelia que estaba en el piso desmayada, sonríe y sale con su hombre cerrando la puerta nuevamente. Continuará...
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