Al fin llegaron a la cabaña casi era de noche y notaron que cada vez habían más zombis en el camino al rededor. Los querían atacar pero Amelia entro por la puerta y Yasahiro detrás cerrando la puerta asegurándola. Esos zombis se quedaron afuera dando en las puertas. Carlos se encontraba a el lado de la mesa sentado en la silla, junto a Marian y Cristina.
Marian: Oh, hola. ¿Están bien? Bienvenidos - sonríe y se levanta para ir a abrazarla.
Amelia: Sí, no se preocupen. ¿Tú amiga estas bien? ¿Mejor? - corresponde el abrazo y se separan.
Marian: Sí, ya lo que tenia se me fue, no te preocupes -.
Amelia: Ok... -.
Carlos: Bienvenidos. Ven, siéntate conmigo amor, te estaba esperando - sonríe mientras Yasahiro baja la mirada, serio y se va a sentar con las manos en sus bolsillos.
Marian: Espera Carlos, Amelia va a ir un momento conmigo a hablar cosas de chicas - se la lleva halándola del brazo hacia una habitación.
Carlos: ¡Ok, pero no se demoren mucho! -.
En la habitación con las chicas...
Marian: ¿Y, cuéntame qué pasó? - susurra por si alguien las escucha.
Amelia: ¿De qué hablas? -.
Marian: Contigo y con Yasahiro. ¿Qué pasó? - curiosa.
Amelia: Ah... eso, bueno pues - le cuenta lo sucedido.
Marian: Oh, vaya viste que te equivocabas con él. Lo sospechaba porque él no se veía ese tipo de persona que tu creías. Entonces, funciono bien mi plan - al decir esto Amelia la mira.
Amelia: No me digas que... - pensando - ¿tú te hiciste la enferma para que él fuera y yo lo pudiera ver? -.
Marian: Sí, efectivamente -.
Amelia: Ok... ¿Por qué lo hiciste? - aún sin creerlo un poco con el seño fruncido - Que actora eres. ¿Por qué no me lo dijiste antes? -.
Marian: Sabia que te ibas a negar y me quede callada. Solo quería ayudarte -.
Amelia: Marian... No tenias que hacerlo pero, gracias por tratar de ayudarme amiga. Eres la mejor -.
Marian: Ay, gracias, lo sé - se abrazan - ¿Y qué harás con tu relación con Carlos ahora que sabes la verdad de lo de Yasahiro? -.
Amelia: Aún no sé. Pero por ahora no dejaré a Carlos, no quiero lastimarlo si lo dejo. Tampoco quiero romper amistades -.
Marian: Chica piensa bien vas a lastimarlo más si pasas más tiempo con él, que con un dejarlo hoy. Créeme eso duela mucho más. Y también sino le dices sobre tus verdaderos sentimientos hacia Yasahiro creo que Carlos se sentirá algo decepcionado. Te aconsejo pensarlo y decidas bien -.
Amelia: Lo sé, pero bueno, no sé como decírselo. Es difícil todo esto no sé que hacer - se rasca la cabeza un poco por lo indecisa que estaba - Pero por ahora vamos con los demás, nos esperan -.
Marian: Te entiendo y si, vamos - ambas se van con los demás.
Todos estaban muy tranquilos charlando cuando sienten ruido afuera. Fueron a verificar por un hoyo en la ventana y se acercaba una horda de zombis. Todos inmediatamente mantuvieron la calma y fueron a recoger sus armas. La cabaña estaba algo asegurada pero no sabían si resistiría a unos zombis, se podrían meter en el interior por cualquier lado si no tenían cuidado.
Yasahiro: Prepárense, todos en silencio - todos bien callados y con nervios pero preparados para cualquier cosa con sus armas en mano. Mientras la horda pasaba por al rededor de la cabaña, eran demasiados. Los zombis que antes de eso se habían quedado afuera de las puertas dando hicieron que algunos zombis se quedaran a tratar de entrar para atacarlos. Pero luego de unos segundos se dejaron de escucharlos. Se les hizo raro, pensaron que se habían marchado y Amelia se presto para echar un vistazo a afuera. Y unos cuantos zombis salen a atacarla.
Ella se defiende pateando y luchando. Los demás la ayudan pero cada vez llegaban más zombis y logran entrar a la cabaña. Eran zombis normales lentos y otros eran zombis Galopantes que corrían muy rápido a atacar. También aparecieron alguno que otro de los zombis gordos grandes llamados Colosos. Todos luchaban pero eran demasiados, cada vez llegaban más. Decidieron irse en el camión pero recordaron que casi no tenía gasolina. Así que se fueron a pie corriendo a de allí, disparando con sus armas mientras corrían, tratando de estar unidos. Corrieron y corrieron hasta que se alejaron lo suficiente de los zombis. Estaban muy cansados que se detuvieron un momento a descansar.
Amelia: No podemos detenernos, ellos llegaran en cualquier momento - Los demás asienten y luego siguieron caminando para encontrar un lugar seguro.
Luego de horas caminando muy cansados, encontraron una granja. Estaba vacía y se acomodaron en el granero en la parte de arriba subiendo las delgadas escaleras para dormir entre las pajas. Amelia se acostó junto a Carlos y los demás aparte. De inmediato todos de durmieron del agotamiento.
En la mañana Amelia se despierta con el brazo de Carlos a su alrededor. Ella se saca el brazo de él de encima con cuidado ya que todos seguían dormidos. Pero nota como Yasahiro no estaba y se levanta para bajar las escaleras y ir hacia afuera a revisar. Efectivamente él estaba sentado en un tronco grande mirando el paisaje. Se va ella acercando para sentarse a su lado, ambos se miran.
Yasahiro: Buenos días, ¿dormiste bien? - mientras observaba sus ojos verdosos.
Amelia: Sí, buenos días. ¿Y tú? -.
Yasahiro: Bien - alza su mano para acariciarle el rostro y tocando su pelo. Ella detiene su mano suavemente tocándola y lo mira tiernamente. Ambos se acercan más y más, hasta que sus rostros estaban muy juntos. Sus labios se juntan suavemente dándose un beso cálido, sin darse cuenta que alguien a sus espaldas los observaba. Ellos se separan para tomar aire y se vuelven a besar apasionadamente. Pero esta vez Yasahiro empieza a colocar una de sus manos en la pierna de ella ya que ella llevaba pantalones cortos acariciando su piel y subiéndola poco a poco hacia arriba por su cintura. Esto hace a alguien enojar y va hacia ellos interrumpiéndolos haciéndolos separarse empujándolos.
Cristina: ¿¡Qué es esto!? - mirándolos.
Amelia: Nada, no es nada - un poco asustada ya que se lo podía decir a Carlos y causarles problemas. Mientras Yasahiro se queda callado observándola como les hablaba.
Cristina: ¡Eh! ¿¡Cómo que nada!? Ya lo sospechaba de ti. Desde que llegaste no me caíste nada bien. Vienes de un día para otro a dañar amistades y relaciones. Además tienes novio, no vengas a fastidiar la vida - esto hace a Amelia sentirse mal y baja su mirada.
Yasahiro: ¡Ya vasta! Tranquilízate, no te metas en esto - un poco enojado con el seño fruncido suspira mirándola.
Cristina: ¿Qué dices? ¿Qué tú haces con ella, en vez de estar conmigo? ¿Cómo le puedes hacer esto a tu mejor amigo y a mi? ¿Eres acaso egoísta o qué? -.
Yasahiro: ¡No sigas! Además sé muy bien lo que estoy haciendo y se las consecuencias. Y tú y yo no tenemos nada, ya te lo había dicho -.
Cristina: Dame una oportunidad de demostrarte como soy. De demostrarte lo mucho que te quiero. No seas así. O... ¿Acaso la quieres a ella? ¿Por eso no me quieres dar una oportunidad? - el se queda callado - ¡Responde mi pregunta! ¿La quieres o no? Se sincero por favor - esperando su respuesta.
Yasahiro: Rayos. ¡Sí! ¡Tienes razón la quiero! Me gusta mucho ella. ¿¡Y eso qué te importa!? - enojado.
Cristina: Bien... - cruza los brazos suspirando y enojada - entonces tú te lo buscas - se va caminando rápidamente hacia el granero para buscar a Carlos y decirle su secreto. Ellos tratan de detenerla pero no pueden. Ella sube las escaleras y va a levantar a Carlos - ¡Carlos, despierta! - moviéndolo mucho para despertarlo haciéndolo bostezar mientras se levanta. Esto también hace despertar a Marian confundida por sus gritos.
Carlos: ¿Qué pasó por qué gritas así? A los zombis les atrae el ruido no grites y buenos días - dice de mala gana sentado en el piso con las pajas. Mirándolos a ellos que estaban parados de frente.
Cristina: Créeme esto te hará gritar aunque sea en tu interior y lo ocultes. Lo que te diré te hará enojar mucho. Te llevaras una decepción de tu linda novia -.
Carlos: ¿Qué es lo que dices? - mira a Amelia que tenia la mirada hacia el suelo sin mirarlo.
Cristina: Sí, te lo diré. ¿Listo? - él no dice nada de lo confundido que estaba - Aquí va -.
Yasahiro: Ya para, por favor -.
Cristina: ¡Cállate! - lo mira y de nuevo voltea a mirar a Carlos - Amelia y Yasahiro te están engañando. Son amantes - él sin creerlo.
Carlos: ¿Pero qué dices? ¿Es una broma acaso? Ellos no serian capaz de algo así -.
Cristina: Sí es verdad, pregúntales para que veas. Los vi muy juntos esta mañana y besándose a tus espaldas. Si lo sospeche desde el principio, que ella solo vino a traer problemas y mira donde estamos ahora -.
Carlos: ¿Eso es verdad...? - suspiro algo nervioso.
Amelia: S-sí - él furioso se levanta sin decir nada - Pero solo fue un beso nada más, no nada más allá de lo que piensas -.
Carlos: Por ahora cállate - suspira alzando la mano - quiero estar solo por un momento no me hablen - baja las escaleras y se va hacia afuera.
Cristina: Hay está... - ríe mirándola retadoramente a Amelia a la cara - para que nunca vuelvas a intentar algo así, eh - los tres la miran enojados y ella se va hacia afuera. Marian mira triste a Amelia y sigue a Cristina para hacerla razonar por lo que hizo. Amelia Comienza a llorar un poco y Yasahiro le coloca la mano en su hombro para hacerla calmar un poco. Y ella lo abraza llorando, él le corresponde el abrazo sobándole la cabeza.
Yasahiro: No es tu culpa. Es mía... tranquila. Yo me tenia que ir y dejar el camino libre para que ustedes fueran felices - dice triste, ella deja de llorar y lo mira.
Amelia: No es tu culpa, es de ambos. Y no digas eso porque jamás ni aunque te fueras te podría olvidar - él se sonroja y le da un beso en la frente siguiéndola abrazando.
Por otro lado...
Marian: ¿¡Qué no entiendes que él no está interesado en ti!? Ni antes de que ella estuviera aquí con nosotros en nuestra vida, él te hacia el mínimo caso. Si es cierto que éramos muy amigos los tres juntos. Pero él no te hacia caso de esa forma, solo te hablaba a veces por nuestra amistad. Jamás se fijo en ti de esa forma. Además le tocaba a ellos decirle a Carlos todo, no a ti. Ahora menos lo vas a tener, si es que tenias una posibilidad que lo dudo -.
Cristina: Déjame tranquila ya... se nota que Yasahiro no es el único amigo que le oculta cosas a su amigo. Tú ya sabías todo y te dio igual contármelo a mi tu amiga - con ojos aguados - no sabes lo mucho que me dolió verlos así tan bien hay pegados haciendo eso -.
Marian: Esta bien... te dejaré tranquila pero una cosa más. No te lo dije porque sabía que te pondrías así, te conozco bien. Estas muy ilusionada con él que podrías hacer cualquier cosa. Y aunque con tus engaños logren que él este contigo nunca serás feliz porque él no te tratará con amor. Solo fingirá amarte y estará destruido por dentro sin ser feliz por alguien a quien no ama. Yo te quiero pero si sigues con esas cosas me vas a perder, pero no te tendré rencor o algo solo me alejaré si sigues con eso. Piénsalo bien, te lo digo por tu bien... amiga... piénsalo - se va dejándola sola llorar.
Continuará...