Ya es de madrugada casi las cinco, viktoria ya había salido a correr, el camino se le hizo más largo de lo normal a ambos salieron poco antes de lo normal y Samuel dejo el desayuno hecho, para que apenas llegasen no tener que esperar hasta que estuviese listo. Para su suerte estaba amaneciendo, ya que eran casi las cinco, pero seguía estando oscuro. —No sabía que era tan temprano. Viktoria realmente se le fueron las horas y solo se levantó en automático, Samuel por su lado la siguió. —No importa, igualmente así estamos bien, más tiempo para comer con calma... si es que llegó vivo de regreso. Ya estaba sudando frío. —Podemos caminar de regreso así no te da un ataque. baja el ritmo un poco y este por fin le alcanza. — Tenme paciencia tengo poco más de treinta años, tu apenas vas a ll

