ya empiezan los días más pesados de febrero, el amor estar tan presente que hasta respirarlo es inevitable, Samuel por su lado se la pasa tosiendo ya que hay tanto olor a dulces y perfumes melosos que se ahoga con el olor a caramelo y chocolate, no consigue comprar una sola flor porque todas están en arreglos casi masivos por su tamaño, hay una demanda enfermiza de chocolates y dulces, así que simplemente se resigno a tener que preguntar a alguien si puede robar flores bonitas de su jardín, solo tiene que conseguir a quien pedir eso. Es fin viernes, un bonito viernes de febrero y parece que todo mundo está empezando a cazar pareja para ese mes, no encontrar, no enamorar, y menos que menos cortejar, cazar pareja, si bien veo una que otra pareja que parecía enamorada había otros solitarios

