Estaba completamente dormido. Sonreí. La borrachera se le había ido pero de seguro le había quedado doliendo la cabeza por eso. Respiré aliviada y apagué la luz principal de la habitación, encendí la lámpara de mi mesa de luz y me acosté al lado de James. Este, se movió un poco y respiró hondo para seguir durmiendo cómodamente. Apagué la luz y me acomodé, cerré los ojos y le di la espalda a James. -Mañana no te salvas.-dijo atrayéndome a su cuerpo desde mi cintura. -¿No dormías?-murmuré. -Si, pero me has despertado. -besó mi cuello. - Tengo sueño. -bostezó y se acomodó muy cerca mío. - No me alejaras, ¿cierto? -preguntó quedándose casi dormido, otra vez. -Claro que no James, después de todo, tienes derecho a dormir abrazándome. -dije y posé mi mano sobre el brazo que rodeaba mi cuerpo

