Cada escalón parecía alejarse más y más a medida que yo colocaba el tacón sobre este. Ya sabía que en la puerta me esperaba Maik, eso me tranquilizaba un poco, por lo menos no iba a entrar sola y enfrentarme a eso sin nadie a mi lado. -Estas hermosa. -dijo el hombre que me observaba desde el pie de la escalera. Levanté mi concentrada mirada de los escalones y observé a Maik. Él me sonrió y me tendió la mano. La tomé y terminé de bajar. -Gracias. -respondí al cumplido. -No hay de que _____. -dijo sonriente. - Estoy muy orgulloso de que tú seas la que va a casarse con James. -Oh. -sonreí intentando ocultar mi nerviosismo. - Yo estoy muy feliz de casarme con James. -dije. Suspiró. -Ya, ¿vamos? -hizo un gesto extraño. -Claro. -respondí con miedo. Terminamos de caminar por la sala para

