—Ya que estamos los cuatro, porque el niño no cuenta —comienza Nathaniel, sé que no saldrá nada bueno de esa boca—, entremos en confianza, ¿Te comiste al ponquesito? Y no me equivoqué. Lo fulmino con la mirada. Estamos los cuatro con Luciano en el estudio hablando de padre y su boda, pero como no todo puede ser perfecto Nathaniel tiene que sacar el tema. —Uy Nathaniel no quiero ser tú en estos momentos —se burla Alejandro—. Seguro ya estarías bajo tierra, con esa mirada que te dedicaron. —Comportemosno como hombres que somos y no como unos niños por favor —intercede Javier—. Si Fabricio no quiere contarnos debemos respetarlo, y no es de caballeros hablar lo que se hace con una mujer, sea o no sea nuestra pareja. Nathaniel aplaude. —Vaya, vaya, vaya hermano —dice con sarcasmo—. El p

