Mi corazón va a mil por horas, mis nervios no le envidian nada a una montaña rusa, mis pensamientos dan vueltas cada segundo y ahora todo está a punto de saberse. -¡Auch! -grito del dolor -me dolió. -Debe doler son heridas de balas Dulce. -Santiago, no me hagas ahogarte en la piscina. -se ríe. -te vez muy feliz.. Lo estoy, la vida te sonríe cuando menos esperas. -Es cierto, me alegra verte feliz. -¿Qué dijo el sifrino cuando supo de tu "accidente"? -Se molestó, mando a traernos a la fuerza. Tanta tranquilidad me asusta el no es así. -Estoy de acuerdo con que te haya traído, las tres deben estar protegidas. -no discutiré eso- ¿Le contaste del terremoto? -No, ayer lo intente. -Listo, sigue con las curas - arregla sus cosas -sabes que se lo debes decir ahora que la tiene aquí. -Lo

