Narra Aremi: El semestre había terminado y era la mejor de mi generación. Me sentía muy satisfecha y mi libro tenía fama mundial, además que la secuela estaba en camino a estrenarse en septiembre. Eran vacaciones de invierno y en un afán de nostalgia la pasé con la tía Joan, su hija y su esposo además que ya había pasado noche buena y noche vieja aquí. Estaba sentada en la sala de estar junto con su hija llamada Rosie, una adolescente de quince años que amaba la lectura y los clásicos. La tía Joan había traído unos rollitos de menta, muy parecidos a los que comía con Patrick, sentí un pinchado en mi corazón. Por lo que sabía Patrick estaba saliendo con una chica muy bonita de su año y clase, Jessica. A veces me dolía mirarlo porque echaba de menos su compañía y nuestras noches juntos,

