Fue un lindo beso. Un hermoso beso
a decir verdad, lento y lleno de
sentimiento.
Pero ahí se encontraba el problema,
eran más sentimientos de los que yo
podía tolerar y aceptar. No era como
si no quisiera haberlo besado pero
pasó muy poco tiempo desde que nos
conocimos y además esa regla sigue
estando presente. No puedo romperla y tampoco quiero hacerlo.
Me separé de él tres segundos después y suspiré volviendo mi vista a la ciudad.
-Lo siento, no puedo hacer esto-dije
apenada-. Simplemente no puedo.
-Tienes novio o algo por el estilo? -
me miró extrañado.
-No, Caden-volví a suspirar pero
esta vez con pesadez-. No puedo
permitirme tener sentimientos por ti y tú tampoco deberías tenerlos por mi, eso lo complica todo.
-Lo complica todo? Lo siento pero no
sé en que momento me perdí en esta
historia. No veo el problema en que me gustes.
-Sí hay un problema porque somos
amigos-lo miré- Solo amigos
-Ouch-se tocó el pecho-Tan
rápido me estás enviando a la
friendzone?
-Lo siento-di media vuelta para
mirarlo y quedar justo frente a el- No
eres tu..
-Soy yo -completó-. Créeme, ya he
oído eso -rodó los ojos.
-No, no iba a decir eso-rodé los ojos
al igual que él-. Iba a decir que no
había espacio para el amor en mi vida
en este momento.
-Ya veo... ¿es por algun ex-novio?-
enarcó una ceja.
-No, jamás he tenido novio. Es solo que no quiero tener nada con nadie-
quedé callada unos segundos.
Nada más que una amistad-complementé. me
-Entiendo-rió leve No te
preocupes.
-Te estás riendo?-me crucé de
brazos, no sabía que se le hacía tan
gracioso.
-Estás muy seria-me codeó.
-Un segundo Eso quiere decir que
todo esta bien entre nosotros?
¿Claro Por qué no habría de
estarlo?-soltó una leve risita.
-Porque te dije que no quería nada
contigo más que una amistad-me
encogí de hombros.
Tranquila, White. No eres la primera
chica que me deja en la friendzone, no
te sobreestimes--desordenó su cabello
e hizo pose de diva.
-Oh pues, lo siento-reí-. Y sí soy
la gran cosa-le saqué la lengua de la
forma más infantil posible.
-Que infantil-dijo y me sacó la
lengua.
Nos quedamos en silencio por un
momento sintiendo el aire frío y fresco chocar contra nuestros rostros mientras observábamos a las personas que pasaban debajo de nosotros.
Se veían tan pequeñas desde aquí arriba. Sentí la necesidad de hablar sobre algo más que el mencionó anoche.
-Puedo hacerte una pregunta algo
personal?-continué mirando hacia el
frente, no quería incomodarlo con mi
mirada.
-Adelante, dispara-dijo también sin
mirarme. -Cómo te sientes respecto a la inesperada futura boda de tu padre?
-La verdad no lo sé...-suspiró-. Es
una extraña mezcla de sentimientos y
ya no sé ni lo que es.
-Si no quieres responderme lo
entiendo, tranquilo.
-No no, quiero hacerlo- Somos amigos no?me miró-
-Asi es-asentí.
-De acuerdo, voy a ponértelo de la
siguiente manera -volvió su vista al
frente-Tú madre muereyalos dos
meses tu padre se consigue alguien
más que encima tiene tu edad y cuatro meses más tarde decide que quiere casarse con ella.
-La verdad no puedo ponerme en
tu lugar ni saber como te sientes -
admití- Mi madre se fue cuando yo
tenía cuatro, creo -sacudí mi cabeza
tratando de aclara mis ideas-. La
verdad es que no lo sé porque mi padre no habla sobre eso y yo estaba tan pequeña que todo se encuentra oscuro y borroso para mí.
-Lo siento-agachó la cabeza.
-No te preocupes, ya ni siquiera
recuerdo como era el sonido de su
Voz-cerré mis ojos-.
Aunque cada noche tengo un sueño recurrente en el que una mujer con un vestido amarillo se aleja de mi y mi cuerpo y mis pies son tan pesados que yo no puedo alcanzarla, a duras penas puedo siquiera moverme.
-Sabes, me alegro que me hayas dicho
esto.
-¿Por qué?-lo miré confundida.
-Porque así no soy el único que reveló
información de su vida personal-
Sonrió.
-Supuse que deberíamos estar en
igualdad de condiciones-le dediqué
una leve sonrisa.
La verdad nunca le había contado
esto a nadie, pero estando aquí arriba
solo con el y la oscuridad de la noche
las palabras solo salieron de mi boca.
Sentía que podía confiar en él y que
en una parte de su ser podía entender
aunque sea un poco mi situación
mientras yo trataba de entender la
Suya.
Agradecía al cielo que no se hubiera
enojado conmigo por lo del beso de
hace rato y esperaba que con esto la
tensión que habitaba el ambiente se
esfumara por completo dejándonos solo a nosotros.
Dos almas compartiendo información privada entre ellas por primera vez.
-Chicos-se acercó Will- No quiero
interrumpir pero ya debemos irnos-
nos miró a ambos.
-Tranquilo-le dediqué un débil
sonrisa y subí al ascensor con los demás luego de sacarnos algunas fotos.
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7:40 pm
-Estás segura de que tienes todo?
preguntó Caden mientras terminaba de empacar para luego cerrar su maleta y colgársela al hombro.
-Sip-asentí-. No saqué nada más de lo esencial y ya lo empaqué todo así que
estuviera de que no se me queda nada.
Caden asintió y me coloqué mi
chaqueta para luego salir con el de la
habitación. Bajamos hasta la recepción y luego de entregar las llaves esperamos a Will y a Jess quienes llegaron cinco minutos después de nosotros.
Entregaron sus llaves y caminamos
afuera para tomar otro taxi que nos
llevaría al lugar donde se encontraban los demás chicos en el campamento.
No vi a nadie más salir por lo que
supuse que eramos los últimos, por
suerte no tuvimos problema con darle
las indicaciones al taxista ya que nos
entendía y sabía exactamente donde
quedaba el lugar.
Llegamos como en unos diez minutos ya que no estaba muy lejos y caminamos hasta uno de los guías para que nos indicara cuales eran nuestras tiendas,eran algo grandes y tenían dos sacos de dormir por cada una por lo que nuevamente la compartiríamos con nuestro compañero.
Will y Jess fueron a su tienda mientras
Caden y yo íbamos a la nuestra. Luego
de dejar las cosas en su respectivo
lugar fuimos a la fogata y nos sentamos en los troncos que habían alrededor de esta como todos los demás.
Uno de los guías ofreció su guitarra para que alguien tocara algo de música y Caden sin pensárselo dos veces la tomó y comenzó a tocar una hermosa melodía que hizo cantar a algunos y los que no sé la sabían solo se mecían de un lado otro.
El Calor de la fogata nos mantenía
calientes y la música proveniente de
la guitarra de Caden nos hacía sentir
cómodos.