Me senté en la cama con la computadora en una pequeña mesita portátil sobre mis piernas. Entré a la página que debía, diligencié todos los datos y después cambié la dirección a en la que estaba quedándome ahora con Caden. Revisé mi correo para ver si había llegado algo de la universidad. No había nada, solo estaba el spam de siempre y demás correos que no me interesaban en lo más mínimo justo ahora. Ding-Dong El sonido del timbre me hizo fruncir el ceño. Yo no había pedido ningún domicilio de nada ni estaba esperando visitas ya que no conocía a nadie más que a Jess y Will. Caden tenía su propia llave así que no podía ser el. Aunque tal vez se olvidó. Bajé las escaleras descalza y abrí la puerta luego de mirar por el ojo de pez pero no había nadie. —¿Hola? —salí al pasillo y miré a lo

