La gente se abalanza encima de nosotros después de la declaración de mi parte, a todos los conozco, pero solo ahora los logro ver como lo que realmente son. Empiezan hacer comentarios desagradables a los cuales solo me queda sonreír, Amelia va perdiendo el color en su rostro de nuevo. Se va retirando despacio de mi lado, me inquieta, pero la dejo ser, ha soportado mucho por hoy y esto es lo más fuerte que podría ella aguantar. Se va por los lados de los balcones y le pide algo a una de las camareras, de vez en cuando la veo observarme, sus ojos negros se encuentran con los míos y me tranquiliza saber que recuerda muy bien el hecho de permanecer siempre a la vista. Me siguen agobiando con el mismo tipo de comentarios, incluso sobre lo bella y sensual que es Amelia y eso me hace hervir más

