A mi querida y bella astronauta, mi chica sensual, a Amelia. Si estás leyendo esto, ya eres una mujer libre, la policía te explicará todo que viene después, aguanta un poco más amor, y verás crecer a tu hijo, a nuestro hijo de la manera que tú quieres. Será un buen hombre, será como tú. Lamento mucho tener que romper mis botos de este modo, pero para mí ahora es más importante el hecho de sacarlos de este mundo de porquería en el que crecí. Lamento mucho no poder estar de ahora en adelante del otro lado de la cama, para observarte mientras duermes después de hacerte el amor. Dile a Alexander que lamento mucho no verlo crecer y al pequeño bebé que sé que ahora cargas en tu vientre, que lamento ni siquiera verlo nacer y espero que él o ella si saquen tus hermosos ojos prietos. Y aunq

