Unos cristales se rompen y yo me abalanzo hacía Nicoleta, ambos caemos al suelo, no puedo controlarme, la golpeo y trato de quitarle el arma de las manos. Un disparo entona, se escucha incluso despacio, lejano y la nave incrementa su eco para hacerlo más importante que toda la ráfaga de disparos que se viene tan solo un segundo después. Ahora me daba cuenta de todo, de su rencor, su dolor, tuvo mucho tiempo para planear esto, y nunca lo sospeché, pero como le dije alguna vez. Estamos metidos en esto los dos y vamos juntos hasta la muerte. Jacob estaba tan obsesionado con Amelia que nos siguió todas las noches que salimos juntos en Bucarest, Jacob me investigó y supo que estaba casado con una prestigiosa diseñadora de modas, Nicoleta. La buscó y le comentó todo lo que sucedía entre Amelia

