Andrew Subí los peldaños de las escaleras de tres en tres, antes de que Jack se apresurara a tomarme del brazo y tirar de mí hacia abajo. —Hablemos por favor, aquí abajo. —Me pidió, llevándome hacia la calle. — No es buena idea, América está muy alterada y no quiere que despiertes a su amiga. ¿Y sabes quién va a apagar los platos rotos si te dejo pasar? —Apreté la mandíbula con fuerza, en cuanto bajamos y me deshice de su agarre furioso. —Le dije que no se moviese del ático que regresaría, que la protegería. —Lo miré con tanta intensidad que ni siquiera era capaz de sostenerme la mirada. —¡Ni siquiera entendiendo que cojones fue lo que ocurrió! Fui a resolver a un par de asuntos y buscar comida, pero cuando volví ella no estaba allí. — Bramé acercándome tanto a su rostro que Jack abr

