Alessia El camino en Uber a la casa de mamá era sencillo en la práctica. Aunque por dentro sentía que me desmoronaba mientras me alistaba para salir hacia allí. Lo único que deseaba era que la tierra me tragase. ¿Cómo le iba a decir que debía dejar la casa que Ben le ofreció para vivir? ¿A dónde íbamos a ir? Se iba a volver loca cuando le dijese que las cosas se acabaron con él y que necesitábamos salir cuanto antes de aquel lugar porque no tenía idea de cuan molesto estaría. El mensaje de texto que me había llegado la noche anterior de un número desconocido, había sido una señal de alerta que no podía ignorar. «Tu amigo está acabado. Estás advertida, si continua metiéndose donde no debe, nadie podrá salvarlo». Era veneno para todos aquellos que deseasen ayudarnos, estábamos por

