Alessia Ben, se acercó al ver que no me movía, ni buscaba ponerme de pie. Sin embargo, me aparté de él con rapidez y me levanté torpemente. —Lo siento. —Me dijo. —Lo siento mucho. ¿Estás herida? —Soltó con preocupación, mientras intentaba tomarme por el brazo, pero no dejé que me tocase, apartándome bruscamente. Por un lado, porque sentía que estaba a punto de romperme como un cristal, el cuerpo me dolía, me sentía rota por dentro y por fuera. Por otro lado, no podía soportar que me tocase luego de cómo me había tratado, de la forma en la que me había hecho sentir, aunque por un instante vi un destello de dolor bajo su furia, sabía que aquello no era suficiente para sentirme segura en aquel momento con él o dejar de sentir repulsión. Agité la cabeza nerviosa. —No, claro que no es

