Alessia —Sí, claro. —Dijo Andrew contra el móvil, mientras me guiaba hacia la puerta del ático donde vivía. —Me parece un trato justo, puedo pelear mañana mismo, si eso es lo que quieres. Guardó silencio un segundo, justo cuando colocaba la clave de seguridad y a pesar de estar por detrás podía escuchar a Jack completamente excitado. Era obvio que la fiesta estaba en su punto más alto. —Muchas gracias, Jack. —Sus ojos e deslizaron por mi cuerpo. Escaneándome, de manera lenta y constante, como si intentase convencerse de que no estaba realmente herida, tal como decía. No lo estaba o no tenía ninguna herida grave. —Mañana, estaré allí para negociar. No te preocupes. —Cerró. Finalmente cortó y se dio la vuelta para mirarme. Aun me castañeaban los dientes frenéticamente. De camino a la

