Alessia —¿Se van tan pronto? —Pregunto una voz femenina cuando Andrew, me arrastraba hacia el elevador. Pude sentir su mano tensarse sobre la muñeca que sostenía, antes de darse vuelta lentamente. Miré sobre mi hombro y me encontré con una morena de infarto que sonreía con suficiencia. Y decidí darme la vuelta para enfrentarla, porque lo peor no era que ella fuese una belleza escultural, sino la forma en como la miraba mi esposo. Como si hubiese visto un fantasma. Estaba completamente atónito. —No creí que te atrevieses a venir. —Siseo son dejar de sostenerme la mano, como si desease impedir que escapase. —¿Por qué no vendría? —Sonrió, acercándose un poco hacia él sin apartar sus ojos de su mano sobre la mía. —Papá está en la nómina de los Prandi, les consiguió hace un par de meses

