Samantha El viaje fue entretenido, Hannah pasó hablando aunque llegó un punto en el que se cansó y se durmió. Lucía tuvo que soportar las historias que le contaba la señora que estaba a su lado y cuando ésta se durmió, tuvo que soportar sus ronquidos. Pobre de mí amiga, tuvo un pésimo viaje. Al llegar, nos fuimos directo al hotel, el cual era hermoso, por dentro y por fuera. Las personas nos recibieron muy bien, todos eran muy amables, bueno, sin contar a la recepcionista, ella nos miraba de mal modo, pero bueno. Nos fuimos cada una a su habitación porque estábamos con sueño, Lucía más que nosotras, y era entendible. Yo llegué a mí habitación y desempaqué todo mi equipaje. Me dirigí al baño para darme una ducha, habíamos quedado las tres para merendar juntas en el lindo restaurante,

