Samantha En todo el camino, de regreso a la casa de la playa, no dije ni una sola palabra. Mí ánimo se esfumó. Estefany estaba muy decaída y aunque le dije que podía quedarme junto a ella en la casa, se negó. Decidió irse unos días con Matt, de vacaciones y así poder despejar su mente. No le mencioné a Christian ni una sola palabra de lo que sucedió en el apartamento tampoco. Volver a tocar ese tema tan delicado para mí, me deprime aún más. El auto se detuvo frente a la tranquila casa y bajamos. Ambos tomamos nuestras cosas; las maletas y la comida que habíamos traído y entramos nuevamente a la casa. Yo me senté sobre el sofá y cubrí mi rostro con ambas manos. —¿Qué te sucede Sam? Has estado callada desde que saliste del apartamento. ¿Qué tienes?—habló Christian. Yo solté un su

