Samantha En cualquier momento me dormiré aquí. Estoy cansada y no tengo ganas de trabajar, debido a mí falta de sueño. Dormir menos de tres horas y tener que trabajar es, sin dudas, lo peor. Vuelvo a darle un gran sorbo a mí café y continúo trabajando. Las puertas del ascensor se abren y visualizo a Christian; está igual o peor que yo. Su rostro está cansado y tiene unas pequeñas ojeras debajo de sus ojos. Pobrecito. —Buenos días.—saludo y vuelvo a beber mí café. —Buenos..—bosteza—..día.—sonríe. —Luces cansado, ¿pocas horas de sueño?—él suspira y asiente. —Si, hoy tuve que levantarme muy temprano, debido a mis loca primas.—comenta riendo.—Me dijeron que irás al mediodía.—dice con curiosidad. —Si, Kate me lo pidió. Tiene algo importante que decirnos a Lisbeth y a mí.—realmente no

