Christian —¡Preparen el quirófano!—gritó un doctor sosteniendo la camilla por todo el pasillo del hospital. —¡La paciente está perdiendo mucha sangre. Presenta una hemorragia interna y un profundo corte en el abdomen! ¡Rápido!—mi Samie no puede morir. —¡TIENEN QUE SALVAR A MI AMIGA!—gritó Hannah con desesperación corriendo a mí lado.—¡NO PUEDEN MORIRSE! ¡ESTÁ EMBARAZADA, DOCTOR!—dijo justo cuando las puertas se cerraron y se llevaron a Sam. Hannah se arrodilló en el suelo sin dejar de llorar. ¿Qué? ¿Samantha está embarazada?. —No..—susurré entre lágrimas.—Dime que estás bromeando, Hannah—ella negó y lloró aún más. Yo le tomé por los hombros y la puse de pie.—¡Dime que es broma!. —Es la verdad.-musitó. La solté y volvió a caer el suelo sin fuerzas.—Ella tenía miedo de decírtelo. No

