CAP. 15 - EL SERVICIO El Monasterio de San Silvestre, conocido por su serenidad y belleza, era un lugar donde el tiempo parecía detenerse. Situado en lo alto de una colina, rodeado de frondosos bosques y con vistas a un tranquilo valle, el monasterio ha sido un refugio espiritual durante siglos. Los monjes que viven en el Monasterio de San Silvestre siguen una vida de simplicidad y devoción. Su rutina diaria comienza antes del amanecer, con la oración matutina en la capilla del monasterio. ¡Había bien tanta paz y serenidad! La calmaban. Alfonso de nuevo parecía recobrarse, provocando la admiración del médico y los monjes con los que tenía un trato cada día más cercano. Pidió que le enseñaron a curar sus heridas, la hacía sentir mejor, menos culpable. Lo llenaba de besos, lo acariciaba,

