capitulo 30

1032 Palabras

Sin soltar mis labios, James me rodeó la cintura, cargándome con una facilidad pasmosa. Me llevó hacia el sofá de cuero que presidía la zona de descanso de mi despacho. Me dejó caer sobre él, y en un segundo, su cuerpo ya estaba sobre el mío, una presencia sólida que me anclaba al presente. —James… —gemí contra su boca, el nombre sonando como una súplica que él ya conocía bien. —Dime qué quieres —ordenó, mientras sus manos empezaban a desabrochar los botones de mi blusa con una rapidez que delataba su hambre acumulada. —Te quiero a ti —respondí, y en ese momento, fue la única verdad que importó. Él dejó escapar un gruñido ronco y se hundió en la curva de mi cuello, sus labios dejando un rastro de fuego que me obligó a arquear la espalda. Cada movimiento suyo era una coreografía de pura

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR