— Alex, ¡Yo no hago nada malo! —me quejo. Agatha está por venir a buscarme para ir a ver a Coldplay. Alex insiste en que no vaya. Según él, Agatha es mala influencia para mi. —Quédate en casa... Cuando volvamos a Nueva York podemos ir a verlos juntos —insiste. Él está en el aeropuerto esperando el avión para irse a Miami, ya que la próxima semana es navidad. —Cariño, tranquilo. No me dejo influenciar fácilmente —me río. Se escucha una voz de fondo. Quizás la de llamado a abordar. —Preciosa, tengo que abordar en avión. Te llamo cuando llegue a Miami ¿Bueno? —suspira— Pórtate bien y no hagan nada malo. Como si fuera una adolescente irresponsable. —Como digas, papá — ruedo los ojos aunque no puede verme— Ten un buen vuelo. —Chao. Te amo —cuelga. Te amo. Te amo. Te amo... Aún no me

