Capítulo 10

1363 Palabras
Mientras se alistaba para la cirugía, vino a su memoria un recuerdo de niño, cundo estaba con su familia en esta temporada y se divertía jugando en la nieve, su madre le hacia chocolate caliente y su padre cocinaba galletas junto con su abuela, pero sobre todo recordó algo importante, el motivó de porque se convirtió en doctor y por qué se encariño de su pequeño paciente. - Doctor Alan lo estamos esperando. - Voy en un momento. Mientras recorría el pasillo hacia el quirófano muchas cosas sin sentido vieron a su mente, pero antes de cruzar la puerta hacia la cirugía del pequeño tomaron forma, eran fragmentos de un recuerdo ya olvidado de cuando era niño. Un recuerdo muy singular que dio pie en lo que era, en que se convirtió, el origen de esa sensación extraña y sobre todo lo que sería en esos momentos en la cirugía, eso algo que recordó no era un objeto era una persona y un acote cimiento que lo había marcado subconscientemente, su mejor amigo de niño murió en la temporada de invierno, como ese día hace años en el último día del año y en la última nevada de ese año de aquel entonces. - Ya está todo listo doctor. - De acuerdo, ¿Están preparados? - Si doctor Alan. - ¿Él pequeño esta sedado adecuadamente? - Si doctor. - Novato concéntrate ya que esta cirugía es del más alto riesgo, y es tu primera cirugía así que concéntrate, si necesito asistencia me ayudaras en esto; al igual que usted enfermera, ¿De acuerdo? - Si doctor. - Esta cirugía es muy complicada, hagamos todo lo que podamos y lo mejor posible para que salga exitosa. - ¿Tiene fe de que salga exitosa doctor Alan? - Si, este pequeño merece vivir y disfrutar de esas cosas que uno experimenta al crecer, hagamos nuestro mejor trabajo, esta cirugía puede ser la cumbre de mi carrera y puede que también sea la de ustedes. Cerro los ojos por un momento el doctor Alan para concentrarse en lo que estaba a punto de hacer, despejo lo mejor que pudo su mente y relajarse, suspiro hondo y abrió los ojos decido, como hizo esa vez de niño en ese recuerdo perdido. - Bien hagamos esto, ¿Listos? - Listos doctor. El doctor Alan vio un instante al pequeño sedado en la mesa de operación, deseo por ese instante que todo saliera bien. - Escápelo. Mientras comenzaba la cirugía no podía evitar que ese recuerdo se apoderara en su mente, pero a pesar que era en un peligroso momento tenía significado. Al ver al pequeño de reojo, su recuerdo toma forma ya que se parecía en a él, “¿Por qué no lo note?”, se preguntaba así mismo, ya no solo estaba concentrado en la cirugía si no lo que paso en esa última nevada de ese año cuando era niño. En ese año, en esa temporada salía el a jugar en la nieve y armaba muñecos de nieve y siempre unos minutos que salía a jugar un pequeño al igual que él, se acercaba a jugar con él, ese pequeño era su vecino, el cual había crecido con él y por cual su mejor amigo, jugaban todo el día en la nieve y en la tarde cuando se despedían antes del que se fuera el ultimo rayo de luz del día, se abrazaban  y se sonreían esperando el día siguiente con ansias para poder seguir jugando. Pero un día su mejor amigo no salió a jugar a verlo ni el siguiente, así que con sus padres fueron a verlo en la casa donde vivían y ahí fue donde se enteró que su mejor amigo estaba enfermero, internado en un hospital en esa temporada de invierno que era la favorita de los dos; al saber eso ya no salió a jugar en la nieve esos días hasta que su mejor amigo volviera. Pasaron los días y su mejor amigo volvió, pero antes sus ojos de niño no lo veía enfermo, asique pensó que estaba curado, pensar lo que inocente que era de niño le daba lago de ternura y de tristeza, a pesar en estar en esa cirugía, pero era cierto en ese tiempo era un niño que no sabía que había enfermedades mortales que no se ven a simple vista; cuando su mejor amigo fue a visitarlo no pudo evitar abrazarlo cuando lo volvió a ver ya que de verdad de niño quería a ese pequeño, era su mundo su mejor amigo, en ese momento pensó que volverían a jugar en la nieve como siempre lo hacían, pero no fue así ahora su mejor amigo tenía que estar en casa y preferiblemente en cama, no podía salir como antes a jugar, no entendía él porqué de niño, pero la enfermedad que tenía su mejor amigo de niño que nunca se le fue revelada hasta que se convirtió en doctor y teniendo una cirugía de un pequeño con la misma enfermedad de su mejor amigo de niño, lo hacía tomar sentido a muchas cosa. Eso lo hizo sentir culpa por lo que paso hace años, pero como podía saber era un niño, aunque si lo hubiera sabido no lo hubiera entendido y aun así su mejor amigo hubiera muerto de otra manera…suspiro pesado por lo que estaba a punto de recordar ese día. - ¿Todo bien doctor Alan? - Si, solo quería respirar un poco mejor. - Si está agotado yo podría seguir. - No, no se preocupen, continuare. Recordar lo que paso en esa nevada de niño, ese último día que vio sonreír a su amigo, había despertado no solo la sensación extraña habitual cuando operaba, si no sentía algo más, a un más extraño. Pero era obvio que no podía ya para de recordar esa última nevada de ese año, al estar su amigo siempre en casa iba a verlo, pero ese día tal vez si no lo hubiera sugerido, tal vez las cosas no hubieran pasado como pasaron. - Oye. - Dime. - ¿No quieres ir a jugar a fuera con la nieve como antes? - Si quiero, pero… - ¿O será que ya no quieres jugar conmigo? - No, si quiero jugar contigo en la nieve, pero no me dejan. - ¿Por qué? - ¿Por qué estoy enfermo? - Pero yo te veo bien. - Yo también me veo bien, pero…me duele algo adentro. - Y que es - No lo sé, mis padres y los doctores no me quieren decir. - ¿Es como si te doliera el estómago? - No. - Entonces eso que duele, ¿No deja que juegues conmigo? - Yo quiero ir a jugar, pero por algo me dicen que no lo haga, ¿No? - ¡Ya se!, se me ocurrido una idea. - ¿Cuál? - ¿Y si nos escabullimos un rato para salir a jugar y volvemos antes de que noten que no estás? - Sería desobedecer, pero si quiero ira jugar en la nieve. - ¿Entonces lo hacemos? - Vale, pero solo un rato. - ¡Si! Ese día se escabulleron por una ventana para salir a jugar a fuera, era tan divertido que no importaba nada en ese momento entre eso dos niños, pero al caer la tarde ya era demasiado tiempo más que un rato. - Oye Alan nos tenemos que ir o si no van a empezar a buscarnos. - Vale, pero terminemos el muñeco de nieve. - Vale. Terminaron de hacer el muñeco nieve, lo que les hizo estar felices al ver que era alto y está bien formado con todo y una sonrisa. - Quedo bien - Si, gracias Alan este día lo voy a recordar. - Yo también. - Entonces hacemos una promesa. - ¿Cuál? - Que siempre recordaremos este día. - Vale. Después de abrazar a su mejor amigo y sonreír por la felicidad del momento, las cosas malas que le ocurrió de niño al doctor Alan se empezaron a ser presentes no solo en su cabeza, si no también en la cirugía que estaba realizando.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR