Capítulo 28

1542 Palabras
Al llegar a casa y al abrir la puerta, Evelyn se encontró con a sus padres preocupados y molestos, al verla la jalaron hacia dentro de su casa. - ¡¿En dónde estabas Evelyn?! - Yo... - ¡Contesta sin lloriqueos! - ¡¿Dónde estabas?! - Yo...fui al parque. - ¡¿Por qué fuiste sola?! - No fui sola... - ¡¿Quién te llevo?! - Yo fui porque...sabía el camino. - ¡¿Entonces si fuiste sola?! - No... - ¡No mientas!, acabas de decir que fuiste sola. - No fui con Raúl... - ¿Quién es Raúl? - Es mi amigo. - ¿En dónde vive? - Aquí. - ¡No mientas Evelyn! - No lo hago...él está aquí conmigo. Está a mi lado. - A tu lado no hay nadie, ¿Por qué mientes que no fuiste sola al parque? - Que no fui sola, Raúl me estuvo cuidando... - Otra vez con eso. Raúl no existe por lo que vemos, así que no mientas. - Fuiste sola al parque y punto. Nos desobedeciste. - Yo no quería, pero no quería ver triste a Raúl. - No sigas mintiendo Evelyn. - Mejor vete a tú habitación, no te queremos ver. - Pero... - Evelyn ve a tu habitación, estamos decepcionados. Evelyn fue a sus habitación a punto de llorar, a lado de Raúl, sus padres nunca le había gritado, se sentía confundida, ella no entendía un el por qué estaba mal varias cosas, era todavía una pequeña. Pero a pesar de la actitud de sus padres hacia ella, lo que más la tenía confundía es que aún no podían ver a Raúl. - Raúl... - No llores Evelyn. - ¿Por qué no me creen mis padres que eres mi amigo? - No lo sé. - No entiendo...me cuidaste y no hice nada malo. - No llores y correcto no hiciste nada malo. - Creo que por hoy no jugar. - ¿Por qué? - No quiero. Evelyn se metió en las sabanas de su cama y empezó a llorar más fuerte, mientras Raúl estaba a su lado; paro de llorar Evelyn al quedarse dormida, Raúl estaba triste pero sentía algo que no era normal para el de las emociones que sentía sobre él desde que apareció en la vida de Evelyn, sentía enojó por los padres de Evelyn al hacerla llorar, pero un pensamiento recordó lo de ese día la había dicho Evelyn. - Sé que estas dormida y no me escucharas, pero prometí que nadie te haría daño ni llorarías mientras que fueras mi amiga. Por suerte tus padres no me ven. Esa noche cuando los padres de Evelyn se fueron a dormir, Raúl abrió la ventana del cuarto de Evelyn, se desplazó por la casa hasta la cocina, ahí Raúl se acercó a la estufa y abrió la llave del gas. Después solo fue al cuarto de Evelyn a cuidarla. La mañana siguiente Evelyn despertó por la voz de uno de los bomberos que fueron avisados por los vecinos del olor a gas que salía de su casa. - Pequeña despierta. - ¿Quién es usted? - Que bueno que despertaste, soy un bombero, vine por ti y tus padres, por suerte tu ventana estaba abierta y no tienes algún daño en este momento al parecer. - ¿Y mis padres? - Los veras después pequeña, ahora te tengo que sacar de aquí para que te vea un médico para estar seguros que estas bien. - Esta bien. - Ponte esta mascarilla para que no respires el gas. - De acuerdo. Evelyn todavía soñolienta, fue sacada por un bombero que la llevo en brazos a una ambulancia de las que estaban afuera de su casa. Pero en todo momento estaba Raúl de tras de ella asegurándose que estuviera bien. Los padres de Evelyn fueron llevados junto con ella en distintas ambulancias al hospital, al llegar fueron directamente llevados al área de emergencias graves por intoxicación por gas. A Evelyn al área de pediatría que se descartó rápidamente que tuviera algún síntoma o alerta de intoxicación. Los familiares de Evelyn fueron por ella al hospital, se harían cargo de ella mientras sus padres se recuperaran; Raúl no la dejo ni en ningún instante lo cual hacia que Evelyn se sintiera segura y no sola. La familia de Evelyn e igual que sus padres no le prestaban la atención necesaria de un niño de su edad. Raúl hizo todo lo posible para que Evelyn se sintiera feliz, a pesar que sus familiares la empezaron a tratar de mala manera, al notar que hablaba sola, por lo que lo feliz que se sintiera Evelyn durante el día lo terminaba llorando al final; Raúl solo trata que su amiga fuera feliz, por los que no paso por alto las acciones de la familia de Evelyn al hacerla llorar, solo esperaba el momento adecuado para que Evelyn no saliera dañada.  Después de estar unas semanas Evelyn con su familia, paso un accidente muy trágico. Un día temprano la familia de Evelyn salió de paseo y la dejaron, ya que tenían planeado ver de paso un psiquiátrico, para poder llevar ahí a Evelyn, su familia pensaba que estaba trastornada o enferma de la cabeza, al jugar con un niño que no existe. Pero por suerte Evelyn no tuvo que pasar por eso; la familia de Evelyn dejándola ese día, pensaron que era una manera desprecio, pero fue un acto de vida lo que hicieron, al no ir Evelyn con ellos, se salvó de morir en el automóvil de su familia. Las autoridades catalogaron ese accidente, como diligencia de mantenimiento, ya que en los análisis forenses, arrojaron que faltaba combustible de frenos en el automóvil y aceite en el motor; así que Evelyn otra vez estaba sola sin familia, pero tenía a Raúl cuidando de ella para que nadie le hiciera daño o la hiciera llorar. Evelyn fue traslada a su casa mientras daban de alta a unos de sus padres, así que solo eran Raúl y ella de nuevo, las cosas estuvieron bien para ella en ese tiempo, ya no sentía la necesidad de tener el cariño de sus padres, era cuidada por Raúl todo el tiempo, solo los vecinos de Evelyn iban una vez al día para darle comida, ya que sabían que ella siempre estaba solo desde antes del accidente. Una de las vecinas se percató a ir a ver a Evelyn que la niña estaba bien y feliz jugando con alguien, pero lo que le preocupo era que estaba sola, así que decidió preguntarle por tal acción de su parte. - Evelyn. - Si, señora. - Cariño, ¿con quién juegas? - Con mi amigo. - ¿Cuál amigo? - Raúl. - ¿Y donde esta Raúl? - Esta enfrente de usted, ¿No lo ve usted tampoco? - No cariño, ¿Solo lo puedes ver tú? - Al parecer sí. - Dime cariño, ¿tus padres y adultos como yo no lo ven y creen que estas inventándolo? - Si, así es. - Cariño creo que no te has dado cuenta de algo. - ¿Qué? - Cariño Raúl es tu amigo, pero solo tuyo, por lo que tú lo puedes ver, por lo tanto no es amigo de nadie y nadie lo puede ver, pero Raúl no existe en si para el mundo, solo para ti. - No la entiendo. ¿Raúl no existe? - Cariño nadie te lo ha dicho, Raúl es tu amigo imaginario y solo existe porque tú le das vida con tu mente y lo que sientes. Es como una conexión, que solo tú la tienes con él y no los demás. - Raúl es mi amigo imaginario. - Si pero es normal a tu edad tener uno, en especial con tus circunstancias. - Raúl me cuida. - Eso es bueno pero no tanto, yo también tuve un amigo como Raúl de niña, pero te diré algo cariño, hay que cuidarnos debes en cuando de ellos. - ¿Por qué lo dice? - Cuando están enojados o algo parecido, se vuelven algo peligrosos. - ¿Peligrosos? - Sí, pero es esperemos que Raúl nunca sienta algo así, mientras juega con él y cuídate, ¿Sí? - Si señora. - Bueno, te veo después. La vecina se fue y dejo de nuevo a Evelyn sola en su casa con Raúl, que escucho todo con atención de lo que la vecina le dijo a Evelyn sobre él puede hacer. Esa noche mientras Evelyn dormía, Raúl fue a visitar a su vecina, el día siguiente en la mañana estaba la policía en la casa de la vecina de Evelyn, sacando un cuerpo en una bolsa negra. La policía dijo que la vecina había sufrido un infarto por la noche, al parecer fue por un susto, pero no sabían cuál sería el motivo del susto que la impacto tanto para darle un infarto. Mientras que la policía y los vecinos estaban afuera de la casa de la vecina de Evelyn, Raúl veía todo desde la ventana del cuarto de Evelyn mientras esta seguía dormía, vio salir el cuerpo en esa bolsa negra y no pudo evitar sonreír por lo que hizo a noche.
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