Realmente me consterna la situación que están viviendo Kaiael y su compañera, pero no tengo más elección que ésta, no he podido decifrar a la niña, no sé qué intenciones tiene ni porqué se rehúsa a estar cerca de mí; temo que en el fondo de ella haya algo maligno que la domine, no puedo darme el lujo de dudar ya que mi trabajo es encargarme del equilibrio entre los tres mundos y si alguien o algo amenaza con perturbar dicho equilibrio entonces no tengo más opción que destruirlo. —No hay otra opción Ashrail— Camiel me observa. —Es solo una niña— digo con pesar. —Esa criatura a la que tú llamas "niña" puede aniquilar todo lo que conocemos y lo sabes — espeta— ¿Acaso le has tomado cariño? —Claro que no, sabes que soy un juez imparcial— reprocho. —No lo estas demostrando— se encoge de hom

