Paloma: Finalmente, después de reflexionarlo intensamente, tomé la decisión de visitar a Gabriel para abordar todos esos temas que durante tantos años se habían mantenido en silencio. Era consciente de que si no iba a verlo, Diego persistiría en acosarme. No soportaba tener a ese hombre tan cerca, y mucho menos aceptar la idea de que era mi hermano. No lograba dejar de mirarlo de otra forma, lo cual me hacía sentir como si estuviera cayendo en una situación incestuosa. Además, anhelaba escuchar la versión completa de Gabriel. Habían transcurrido muchos años desde que nuestras vidas se congelaron, y enfrentar a mi padre biológico podría ser mi única oportunidad de descongelar esas relaciones. A pesar de todo, aún recordaba la versión que él me había compartido: que en realidad, mi madre y

