Diego Cansado de la monotonía, me animé a salir y visitar a Paloma para romper la rutina. Aunque no era mi ambiente usual, decidí aventurarme en el bar junto a Matías. Al llegar, mis ojos se posaron en Paloma, luciendo un atuendo que despertó mi interés: un short de vaquero revelador y una blusa rosa que acentuaba su encanto. La vi sobre el escenario, entregándose a la melodía con una voz que resonaba como un susurro celestial. En ese momento, no pude evitar pensar: "Todo un angelito". Su actuación creó un ambiente distinto, y la decisión de innovar en mi rutina se reveló como un acierto. Me cautiva su melena castaña, que desciende con gracia como una cascada de suave seda. Sus ojos, de un verde claro que evoca la tonalidad de las aceitunas, reflejan una profundidad enigmática que me a

