Capítulo 7 Olaf zarpó hacia Oseberg después de tanto tiempo, todavía incrédulo de viajar hacia casa de su amigo para entregarlo sin vida. Estaba a punto de dirigirse a su hijo cuando este se le adelantó. —Padre, he decidido quedarme con Thorald, si te parece bien. —Es justo lo que iba a sugerirte. En cuanto descarguemos la mercancía de Harald, tendré que regresar a Gokstad, informar a nuestro clan y organizar los preparativos del funeral. —Madre se llevará un disgusto tremendo… —Lo sé... En la distancia vieron al Clan de Harald que se había precipitado para recibirlos con los brazos abiertos y grandes sonrisas. Cuando vieron desembarcar el cuerpo sin vida de Harald todos enmudecieron. Se instauró un silencio casi surrealista, cargado de dolor e incredulidad. Dispusieron el cuerpo b

