Al salir caminé hacia la puerta, Amanda estaba sentada en el sofá de espera, Talia ni la había notado pero tuve una enorme necesidad de que así fuera -Cariño, al fin llegas- casi grité haciendo que Talia dirigiera su mirada hacia nosotros mientras esperaba por el ascensor; la cara de Amanda mostró un poco de confusión, fui hasta ella y la besé cariñosamente para luego tomar su mano, Talia apartó la mirada y subió al ascensor, era un estúpido en el fondo quería provocar celos en ella, los cuales eran nulos pues finalmente ella fue quién me botó. Entramos a mi oficina con cierto desconcierto en mi rostro -¿Sucede algo?- cuestionó Amanda- eso ha sido muy innecesario, ya lo habíamos hablado -No me molestes con tus cosas ahora- contesté molesto- todo está calculado No dijo más, dejó una lo

