Boneka se había sentido tan cansada luego de dar toda aquella explicación trayendo todos aquellos recuerdos a memoria, que al instante se quedó dormida. No descansó en lo absoluto, había tenido otra pesadilla y justo se encontraba intentando recuperar el aliento. —Boneka, solo ha sido una pesadilla —explicaba Linav — por favor, tranquilízate. —Seth —dijo sentada al borde de la cama — ¿Dónde está? Solo necesitaba verle, quería saber que estaba bien, que estaba vivo y en perfectas condiciones. Solo necesitaba eso. —Ya viene —informó, Boneka se dejó caer en el suelo. — ¿Qué sucede? — Esa era la voz de Seth — ¡aquí estoy! ¿Qué sucede? –Boneka le buscó con la mirada, pero no lo veía. —Decía tu nombre dormida —explicó Linav. — ¿Dónde estás? – preguntó en un susurro. —Aquí

