Se sentía nervioso, más nervioso y asustado de lo que nunca pudo estarlo. Había revelado la verdad sin más demora. Boneka no podía creerlo y Linav lo miraba como si estuviese loco. — ¿Pero qué insensateces dices? —preguntó Linav. —Sé que es difícil de creer, pero no podía ocultarlo más tiempo —expuso Lucas —, con todo lo que ha pasado yo creo que no puedo seguir ocultando la verdad —tomó la mano de Boo —. Después de creer que habías muerto me arrepentí de no habértelo hecho saber, déjame explicarte qué somos exactamente. —No hables en acertijos, quiero que hables claramente —habló Boo soltando su mano para colocarla en su cabeza. —Boo, yo espero que puedas con todo lo que voy a decir —se colocó de pie respirando profundamente —, pero creo que es mejor que estén presentes los agentes.

