Seth no podía creer lo que había pasado, no quería: Perdió a su chica de vista unos cuantos minutos y se la habían llevado. Para entonces se encontraban en la sala de la cabaña aun hablando sobre la extraña y descabellada historia de la familia de Boneka mientras esta se daba un baño relajante. Seth sentía un profundo dolor por ella, por verla tan débil, ante sus ojos Boneka era una Muñeca de Cristal, delicada, hermosa, excéntrica y peculiar, tan profunda y tan al descubierto al mismo tiempo. Tenía miedo de que su pequeña chica se rompiese porque ella tenía razón, no se podía reparar un vaso roto, nunca jamás volvería a ser el mismo y él temía que, en cuanto ella regresara, no volviera a ser quien era. En esa sala, de un momento a otro, se expandió un extraño olor, él y Damián no fuer

