Henry Levy Cuando vi a Bruce abandonar la fiesta, su paso firme pero impregnado de una tensión que parecía pesarle en cada movimiento, no pude evitar dejar que mis pensamientos vagaran por territorios inciertos. ¿Qué lo atormentaba? ¿Era rabia por un destino que ya no podía cambiar? ¿Arrepentimiento por las decisiones que lo habían llevado a este momento? ¿O tal vez un duelo silencioso por algo que alguna vez fue suyo y que ahora le pertenecía a otro? Mis ojos siguieron su silueta mientras desaparecía entre la multitud, y por un instante, una punzada de compasión se instaló en mi pecho. Si las circunstancias fueran diferentes, si yo fuera el hombre que alguna vez perdió a Alina, ¿no estaría cargando el mismo peso? ¿No sentiría la misma desesperanza al ver a la mujer que amo en los brazo

