"La claridad de tus palabras" Dulce. Me encontraba en una perfecta encrucijada, los padres de Engel, su hermano-amigo y mis amigas sabían la ubicación del escondite. No es como sí fuera muy bueno o algo por el estilo, solo estaba tras la pared observando en silencio lo que decían y hacían los otros mientras tía Dani se reía a carcajadas desde atrás de papá, divertida. —¿Dulce?. Me habían pillado. Ya no tenía donde ir para disimular la torpeza del momento, tío Dan se hizo a un lado dejándome a la vista de la visita, debía pensar bien antes de hablar no quería quedar como una loca frente a las dos familias y ya de por sí que con el cabello revuelto, la ropa de casa con la cual parecía una vagabunda y descalza; ya debía tener el pase listo para el manicomio. —Eh... ¿Hola?— Saludé sacando

